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Beato Padre Mariano de la Mata (Beatificación día 5 de Noviembre de 2006) |
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BEATIFICACIÓN
DEL P. MARIANO DE LA MATA, AGUSTINO
“Amigo de los niños, defensor de los pobres y protector de la naturaleza” El día 5 de noviembre de 2006, a las 10 de la mañana
Un hogar cristiano Arropado
por el cariño de una familia cristiana nació en Barrio de
la Puebla (Palencia) el 31 de diciembre de 1905 el niño Mariano,
hijo de Manuel y Martina. Religioso Agustino El
pequeño Mariano fue a la escuela en su pueblo natal y los primeros
estudios de latín los hizo en “Barrisuso de Valdavia”.
El 29 de agosto de 1921 ingresó en el Seminario de los Agustinos
Filipinos de Valladolid, realizando así el sueño de sus
padres. Un ejemplo que arrastra El
ejemplo de Mariano y sus tres hermanos influyó en su familia, tres
sobrinos y tres sobrinas también abrazaron la vida religiosa agustiniana. Mensajero del amor Mariano
era generoso por naturaleza, de carácter firme, espontáneo,
desprendido. Todo era de la comunidad y el vivía para la comunidad.
Le caracterizaba también una sensibilidad especial para con los
enfermos. En la comunidad era un excelente enfermero; un auténtico
samaritano que no tenía reloj ni horas para acudir a confortar
a los enfermos. Era un verdadero mensajero del amor, confortando con su
presencia y palabra de esperanza a los enfermos. Sería muy difícil
saber los hospitales de São Paulo que visitó y las horas
que dedicó a los enfermos.Y tuvo que sufrir por sus deficiencias
visuales y auditivas que le acompañaron durante muchos años
de su vida. Su amor era más fuerte y la caridad le animaba, “la
muerte no espera – decía – y la soledad aumenta el
dolor”. En sus andanzas pastorales el horario era secundario. Sin
preocupación y sin pensar en los riesgos, enfrentando desafíos,
salía conduciendo el viejo escarabajo (Vokswagen) animado por una
alegría interior para llevar un rayo de esperanza a los enfermos
y a los necesitados de amor y así visitaba las Oficinas de Caridad
de Santa Rita de Casia. Corazón sensible La
naturaleza le contagiaba. Las plantas y las flores eran una de sus aficiones
y hobbis. Regaba, pulverizaba y lavaba las hojas de las plantas con la
misma delicadeza y cuidado que aplicaba una inyección. Ante sus
tulipanes se extasiaba. Todas las plantas tenían valor y hacía
resucitar a las más raquíticas y menos vistosas, que otros
no apreciaban. Una parte de la azotea del Colegio Santo Agostinho el espacio
de sus plantas y donde el se relajaba. Sus amores La Eucaristía, la Virgen, los niños, los pobres y los enfermos. Sus pasiones La naturaleza (dejó colecciones de mariposas, insectos, piedras y sellos), la familia, las Oficinas de Santa Rita de Casia y las vocaciones agustinianas Amante y amado por los niños El
Beato P. Mariano, además de ser protector de los pobres y de los
enfermos, fue amigos de los niños. Los niños le buscaban,
les gustaba hablar y juguetear con él. En los bolsos de su hábito
había de todo y nunca faltaban las estampas y los caramelos que
con mucha gracia distribuía entre ellos. Algo había en él
que contagiaba a los más pequeños, pues con frecuencia salían
del patio e invadían la sacristía para pedirle una estampa
(santinho) o un caramelo (balinha) y la bendición. Por muchos años
fue Director Espiritual de la Asociación de Oficinas de Caridad
Santa Rita de Casia y de forma ininterrumpida desde 1961 hasta 1983, fecha
de su muerte.
Oh
Jesús, Divino Salvador, |
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