PREDICAR EL EVANGELIO
"La misión de Cristo Redentor, confiada a
la Iglesia, está aún lejos de cumplirse. A finales del segundo
milenio después de su venida, una mirada global a la humanidad
demuestra que esta misión se halla todavía en los comienzos y que
debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio.
Es el Espíritu Santo quien impulsa a anunciar las grandes obras de
Dios: «Predicar el Evangelio no es para mí ningún motivo de
gloria; es más bien un deber que me incumbe: Y ¡ay de mi si no
predicara el Evangelio!» (1 Cor 9, 16)
En nombre de toda la Iglesia, siento imperioso el deber de
repetir este grito de san Pablo. Desde el comienzo de mi pontificado
he tomado la decisión de viajar hasta los últimos confines de la
tierra para poner de manifiesto la solicitud misionera; y
precisamente el contacto directo con los pueblos que desconocen a
Cristo me ha convencido aún más de la urgencia de tal actividad
a la cual dedico la presente Encíclica"(RM 1)
"El número de los que aún no conocen a Cristo ni
forman parte de la Iglesia aumenta constantemente; más aún, desde
el final del Concilio, casi se ha duplicado. Para esta humanidad
inmensa, tan amada por el Padre que por ella envió a su propio
Hijo, es patente la urgencia de la misión" (RM 3)
"Dios abre a la Iglesia horizontes de una humanidad más
preparada para la siembra evangélica. Preveo que ha llegado el
momento de dedicar todas las fuerzas eclesiales a la nueva
evangelización y a la misión ad gentes. Ningún creyente en
Cristo, ninguna institución de la Iglesia puede eludir este deber
supremo: anunciar a Cristo a todos los pueblos" (RM 3)
Para pensar y trabajar
en grupo:
- La misión atañe a
todos los cristianos... ¿y a ti? ¿En qué se nota?
- En tu ambiente, tu grupo de amigos, ¿cuántos se sienten implicados
en esta tarea?
- En el Consejo de Misiones podéis pedir información sobre los
misioneros laicos de tu ciudad: ¿cuántos hay? ¿En qué países
están? ¿Qué trabajo realizan? ¿Cuáles son sus necesidades? ¿Cómo
colaborar?, etc.
- Contactar con diferentes Parroquias o instituciones que tengan algún
proyecto de ayuda a países del Tercer Mundo, ver en qué consisten,
cómo trabajan, y en qué podéis colaborar.
- Buscar voluntarios para formar un Grupo Misionero, proponed día y
hora de reunión semanal para elaborar objetivos, actividades, asignar
tareas, organización...