En un antiguo tratado de medicina china -que se remonta a la época de Confucio-, leemos: "Si la hoja está enferma, no cures la hoja, sino la raíz". 

Los atentados terroristas del pasado 11 de septiembre han hecho que EE.UU. ponga en marcha su ingente maquinaria de guerra en la llamada "Operación Libertad duradera".
 
Al terror se va a responder con más terror..., a las muertes se van a añadir más muertes...
 
Desde una perspectiva humanista y cristiana sería mucho mejor preguntarnos por las raíces de ese mal y atajarlo en sus causas originarias: la pobreza, la injusticia, las desigualdades sociales, el fanatismo religioso, los nacionalismos viscerales, ...

Todo esto puesto en números por la misma ONU significa: los 100.000 muertos diarios de hambre; los 860 millones de personas que padecen desnutrición crónica; los 500 millones de niños sin escuela; los 34 millones de enfermos de SIDA (dos tercios en África); la deuda externa que sólo la de los países africanos es de 350.000 millones de dólares (61 billones de pesetas), ...

La jornada del DOMUND nos recuerda que los miles de misioneros dispersos por los cinco continentes como mensajeros de la vida, la paz y el amor, sí que están luchando contra las raíces del mal.

Como cristianos apostemos por ellos y no por la ley del talión.

P. Blas Sierra de la Calle

De aquí y allá...