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Músicas con textos de reflexión realizados por el P. José Luis Gude, OSA

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Magia en Madrigal
Me traspasaste el corazon (San Agustin)
 1,53 Mgs
Eramos un grupo de amigos (San Agustin)
0,99 Mgs
Todo te lo debo a ti (San Agustin)
1,28 Mgs
 
Mira a tu interior 1
La ciudad de Dios (San Agustin)
1,30 Mgs
Tarde te amé (San Agustin)
  2,51 Mgs
Y saliste de casa (San Agustin)
  5,91 Mgs
Ordena tus amores (San Agustin)
  2,53 Mgs
Pero te amé (San Agustin)
  1,73 Mgs
La cruz
  2,52 Mgs
¡Que Cristo llega!
  2,44 Mgs
Tu amor es fiel
  3,93 Mgs
Nos haces falta Tú
  3,25 Mgs
Cuento de Navidad 1
  2,43 Mgs
Cuento de Navidad 2
  2,44 Mgs
 
MIra a tu interior 2
Haciendo el pavo
  4,31 Mgs
El hermano mayor
  3,78 Mgs
Fray Amable
  6,19 Mgs
La huella del Señor
  2,48 Mgs

Empezar de nuevo

  2,66 Mgs
¡No quiero!
  3,12 Mgs
El monje y Dios
  3,67 Mgs
El Reino y el camino
  2,67 Mgs
¡Te he hecho a ti!
  4,19 Mgs
       
       

 

A continuación tienes las letras de las grabaciones que se encuentran
en la tabla superior.

 

 

 

Me traspasaste el corazon

Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé

Nací y crecí al calor de mi madre, que ya de pequeño me susurraba tu nombre
Y junto a su ejemplo, fui creciendo en estatura y en inteligencia, siendo admirado por muchos

Los que me conocían decían que llegaría a ser una gran persona porque muchos fueron los dones que tu, Señor, me concediste

Pero en vez de volverme a ti, Señor, me fui alejando cada vez más

Comencé a exiliarme de mi propio y me dejé arrastrar al abismo por el peso de la soberbia

Me alejé, lejos de ti, siguiendo otros amores... Y así me entregue a la búsqueda de los placeres terrenos, de los primeros lugares y de la fama.

Amé la mentira como si fuera la verdad llegando a vivir con el ánimo desordenado.

Tu, Señor, querías que entrase dentro de mi propio, pero, cegado como estaba por la soberbia me escondía para no ver en qué había convertido mi vida.

Pero tu Señor, me llamaste, gritaste y derrumbaste mi sordera

Me traspasaste el corazón y te amé

Derramaste tu fragancia en mi, la inhalé y suspiré por ti. Guste y tuve hambre y sed. Me tocaste y ardo en deseos de tu paz.


 
Eramos un grupo de amigos
Éramos un grupo de amigos, cada uno diferente del otro, pero con una misma inquietud...

Queríamos vivir en comunión, unidos por el vínculo de la caridad y teniendo a Dios por meta.

Y así fue como, de muchas almas se hizo una sola alma, y de muchos corazones, un solo corazón.

Vivíamos juntos, en ayuno, oraciones y obras de amor

Conversábamos y reíamos juntos

Y juntos leíamos libros de apacible entretenimiento, nos hacíamos bromas y nos honrábamos recíprocamente.

Ofrecimos, así a Dios una vida en plena concordia y en profunda atención a su Palabra. Pues de él recibimos el don para vivir de esta forma.

Todo fue por pura gracia del Señor, quien por obra de su misericordia modelo nuestros corazones y los formó uno a uno, y nos dio a cada cual un corazón particular, sin que por ello se rompiera la unidad.

 
Todo te lo debo a ti
Oh Verdad, lumbre de mi corazón!

Muchos fueron los años en que las tinieblas envolvieron por dentro

Pero tu, Señor, me diste el que te encontrase. Penetraste en mi interior...(pausa 3 segundos) y pude verte con los ojos de la fe, que es el alma del alma misma.

Anduve perdido, sin camino y sin norte, pues estaba cegado por la pasión..., el orgullo... y la mentira.

Pero tu, Señor, me iluminaste con la claridad de tu luz. Y gracias a ti abandoné mi vida errante y oscura (pausa 3 segundos), de forma que comencé a poner mi esperanza no en lo que me ofreces, sino en ti, Señor, que me lo ofreces.

Viví con el alma desconsolada pues no encontraba nada en este mundo me llenase la ansias de felicidad que tenía.

Pero tu, Señor, me heriste en el corazón con el rayo de tu palabra, y te ame (3 segundos)... y el propio cielo y la tierra y todo lo que contienen em toda parte me dijeron que te ama-se

Y ahora, Señor, que te tengo a ti, no quiero ya buscar otros señores. Por ti suspiro día y noche, eterna verdad, verdadera caridad, cara y verdadera eternidad!
 
La ciudad de Dios
DOS AMORES ALZARON
DOS CIUDADELAS:

EL AMOR DE LO BAJO,
LA CIUDAD BAJA,
CON MURALLAS Y FOSOS
Y CENTINELAS...

ALLÍ LLAMAN LOS HOMBRES
"AMO" AL DINERO,
"PAZ" A LA MUERTE,
"PORVENIR" AL DESASTRE
Y A LA AVARICIA,
"SUBVERSIÓN" A LOS GRITOS
DE LOS OBREROS...
Y PREGONAN LA CÍNICA LEY
DEL MÁS FUERTE
COMO "JUSTICIA"...

DICEN VIVIR TRANQUILOS...
PERO DE NOCHE, A SOLAS...,
TODOS LAMENTAN
HABER NACIDO...

ARRIBA, EN LA MONTAÑA,
CERCA DEL SOL...,
EL AMOR DE LO ALTO
LEVANTÓ LA BRILLANTE
CIUDAD DE DIOS...

LA HABITAN LOS PACÍFICOS,
LOS INOCENTES,
LOS QUE, POR SER HUMILDES,
TIENEN LA CUMBRE,
LOS DEL CORAZÓN
LLENO DE MANSEDUMBRE,
LA BUENA GENTE
QUE LLEVA EL EVANGELIO
ESCRITO EN LA FRENTE...

ELLOS SON LA SEMILLA
DE LA BELLEZA...
ELLOS SON LA PROMESA
DE UN MUNDO LIMPIO...,
Y LA CERTEZA
DE QUE DARÁ SU FRUTO
TANTA TRISTEZA...

AMIGO: DELANTE DE TI
TIENES LAS DOS CIUDADES...
NADIE VENDRÁ A QUITARTE
TU LIBERTAD,
PERO TAMPOCO A NADIE
PODRÁS CULPARLE
DEL CAMINO QUE SIGAS,
DEL SEÑOR AL QUE DIGAS:
"QUIERO SER CIUDADANO
DE TU CIUDAD".

SÉ QUE, A VECES, ES DURO
SUBIR AL MONTE...
QUE ES MÁS FÁCIL QUEDARSE
POR LAS BAJURAS...

PERO LA CIUDAD BAJA
SIEMPRE ES OSCURA,
Y ARRIBA TIENES EL HORIZONTE.

¡ÚNETE A LOS AMIGOS
DE LA PALOMA!
¡DEJA QUE CUIDEN OTROS
DE LA SERPIENTE!

JÚNTATE A LOS PEQUEÑOS,
A LOS SENCILLOS,
A LOS QUE DICEN SIEMPRE,
LO VERDADERO,
A LOS PUROS DE ESPÍRITU
QUE NO VENDIERON
POR UN POCO DE ASTUCIA
SUS OJOS LIMPIOS...

COGE LO MÁS HERMOSO
QUE HAYA EN TU CASA...
MÉTELO EN TU MOCHILA
DE VAGABUNDO
Y VETE POR LA SENDA DE LA ALEGRÍA
PARA QUE UN DÍA
-COMO LA LEVADURA SOBRE LA MASA-
LA HERMOSURA DE TODOS
FERMENTE AL MUNDO...

HALLARÁS OTROS LOCOS
EN LA TAREA...
DE TODOS LOS PAÍSES
Y LOS COLORES:
ESOS SON TU FAMILIA...
ESA ES LA IGLESIA
QUE FUNDÓ UN HOMBRE JOVEN
DE GALILEA, CON PESCADORES,
PARA HACER DE LOS TIEMPOS,
TIEMPOS MEJORES...