SIMBOLO PARA HOMILÍA

 

El juego de los palos

Idea que se quiere transmitir
Si Dios desaparece de nuestra lado, si le dejamos... entonces nuestra vida se viene abajo

Desarrollo de la idea
Esta idea se desarrolla a partir del juego de los palos. Es ese conocido en el que hay una torre de palos y hay que tirar uno a uno todos los palos hasta que, por fin, se quita uno que provoca que todo se venga abajo.

A partir de este hecho, la idea es mostrar que con nuestra vida cristiana ocurre más o menos lo mismo. Es decir, pueden desaparecer muchas cosas de nuetra vida (los palos que no tiran la torre), pero si desaparece Jesus (el palo que se quita justo antes de que la torre entera caiga), entonces nuestra vida se viene abajo, como se fue abajo la torre.

Para la realización se pide dos chicos que van tirando, por turnos, un palo. Yo, después de haberlo realizado un par de vezes en misa de niños aconsejo lo siguiente:

  • Habla previamente con los niños que vayas a escoger y diles tranquilamente en qué consiste el juego que van luego a relizar... Y lo más importante, que si alguno de los dos tira el palo que hace caer todo el conjunto, que no eviten la caida. Digo esto porque la tendencia general es la de evitarla... Y la caida de todos los palos, el ruido... todo esto queda muy bien para el "efecto final".
  • La torre es como la siguiente, aunque es mejor que cada "planta" tenga cuatro palos. En este ejemplo, cada planta tiene solo 2. Puedes poner los palos desordenados y como quieras... El caso es complicar las cosas y también ponerlo de forma que no se alargue la dinámica. No es bueno que esta dinámica dure más de dos minutos. De todas formas no te preocupes por el tiempo. La gente está tan preocupada de ver lo que ocurre y la caida final que el tiempo se pasa volando.

  • Te aconsejo que en la planta 12, o donde quieras, hagas una señal roja o de otro tipo para indicar que los palos se debem quitar de esa señal para abajo. En la parte superior a esa señal conviene poner mucho palos. Ya sabes... así la caída es más espectacular y la idea de que "nuestra vida sin Cristo se viene abajo" queda aún más recalcada por el impacto que produce esta dinámica que, dicho sea de paso, funciona muy bien.
  • Finalmente, para la homilía, yo suelo quedarme con el palo que provocó la caida y la hago con él en la mano, haciendo de vez en cuando alguna referencia. El sentido es tan claro que una homilía muy breve consigue transmitir el sentido de este juego.

Pedro Muñoz