SIMBOLO PARA HOMILÍA

 

Caramelo gigante

Este símbolo se utilizó en una celebración del envío. Para tal efecto, el símbolo fue un caramelo gigante hecho de la siguiente forma: lo que debería ser el caramelo, era realmente un recibiente de plástico, de estos que se utilizan para poner comida. En su interior había cuatro cartulinas dobladas, cada una de las cuales tenía un mensaje escrito. Todo esto se envolvió en un papel llamatico y se dobló como los caramelos normales. En los extremos, para adornar, se pusieron dos lazos, aunque esto, realmente, era solo un adorno.

La homilía se desarrolló de la siguiente forma:

  1. En primer lugar hice un mimo para que adivinasen que objeto estaba utilizando... Sacaba un caramelo "invisible", lo abría y lo metía en la boa.
  2. Les pregunté si les gustaban los caramelos y que cuánto tiempo duraba un caramelo en la boca... Um minuto, dos...
  3. Les dije que yo tenía un caramelo que duraba un año entero, porque era muy grande. Luego les mostraba el "caramelo gigante", que hasta ese momento estaba escondido, y les pregunté si sabían cuál era el sabor. Después de intentar y no acertar, les dije que era "sabor catequesis"
  4. A continuación se abre el caramelo y entretanto, una vez abierto, se dice que es de "tutifruti", porque este saber, en realidad, es una mezcla de cuatro sabores (los cuatro papeles que hay dentro)
  5. De uno en uno, voy llamando un niño para que coja un papel y lo lea. El contenido de los papeles es el siguiente: aprender a ser amigos, conocer a Jesus, crecer como personas, aprender a amar. Naturalmente se pueden meter otros.
  6. Finalmente les dije que esto es lo que los catequistas les van a intentar transmitir y que vamos a rezar por ellos en esta misa para que Dios les ayude a vivir eso, primero ellos, para poder transmitirlo.

Pedro Muñoz