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| La batidora |
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Este símbolo lo utilicé un domingo en el que se juntaban tres temas diferentes, pero que al final se podían relacionar. Así que me llevé una batidora, como la de la foto, y le pregunté a los feligreses si sabían qué domingo era ese en el que estávamos. Todos quedaron callados y yo saqué la batidora y, moviéndola, les dije que era el domingo de la batidora.
El resto de la homilía siguió a partir de la idea de que igual que en la cozina, en la vida tenemos que saber distribuir el tiempo para las cosas más importante, dejando las menos para el final. Creo que este símbolo se puede utilizar explotando esta idea: cuáles son los ingredientes de nuestra vida, para que sea auténtica, o los ingredientes de nuestra vida cristiana... y la proporción en que debem estar presentes. Pedro Muñoz |
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