| Hola amigos... |
| Seguimos
en camino... con palabras de san Agustín... Ya sabéis... No
busquéis..., en los armarios..., en los cajones..., en vuestras habitaciones
y casas... Lo lleváis dentro... Sí..., lo importante lo tenéis
en el corazón..., en el interior... Así que manos a la obra...
La tarea es nuestra y ha comenzado...
"NO BUSQUES QUÉ DAR... DATE A TI MISMO..." Esta pequeña ventana quiere ser un momento de reflexión en torno a nuestra vida..., a los acontecimientos diarios..., esos... que leemos en los periódicos..., que vemos en la televisión..., que suceden en nuestro entorno..., en nuestros amigos..., familiares..., y ese largo etcétera de personas, personajillos y personajitos que hacen que nuestra vida sea un poco más feliz..., que nos animan a levantarnos por la mañana... y... sonreír con ganas... Y ¡cómo no! somos cristianos..., seguimos a Jesús..., No nos olvidaremos de Él... Su vida..., su palabra..., su mensaje... serán nuestra referencia... Esto no tiene copyright... por lo tanto, podéis difundirlo tantas veces como queráis... Sólo quiere ser una ayuda en un mundo donde escasean las manos... las manos abiertas... Pero..., todos conocemos, por desgracia..., personas que las necesitan... Es la hora de abrirlas, de entregarlas, de ofrecerlas... ¡Oye!..., si esto no te ayuda... no dudes en enviarlo a la papelera de reciclaje... No queremos molestar..., cabrear..., enfadar..., Queremos compartir juntos..., hacer camino juntos..., reír juntos..., vivir juntos nuevas experiencias... Hace muy poquito alguien a quien quiero muchísimo me decía que es bueno sentarse en silencio al menos una vez al día... y poner nuestras manos en el corazón... enviarle amor y recibir su amor... Amor que será el que caliente nuestra vida y la vida de los demás... Si en él quedan rastros de amargura o rencor... disuélvelos en perdón y comprensión... Gracias por ese consejo..., por esa experiencia de vida... Es cierto..., desde el corazón todo se ve distinto..., tiene otro color..., otro sabor..., otro olor... ¡Os animo a todos a hacer esta experiencia!... Espero, si Dios y el tiempo lo permiten, que cada mañana, tarde o noche cuando abráis vuestros correos electrónicos podáis encontrar un pequeño fragmento, historia, cuento, relato o lo que sea... que pueda echaros una mano en vuestra jornada... ¡Párate...!, sólo te pedimos eso..., párate cinco minutos en tu jornada... ¡Párate...!, para reír..., llorar..., recordar..., vivir..., reflexionar... Párate para sentir a tu corazón..., cómo late..., cómo palpita..., cómo vive... Quisiéramos que todos tengáis la posibilidad de enviar vuestras impresiones..., experiencias..., que podamos hacer el libro de nuestras vidas todos juntos... Que podamos revisar y leer nuestras historias personales..., o el paso de Dios por nuestra vida... Siempre, eso sí..., siempre desde el cariño, la comprensión y el amor... En este correo nos encontraremos siempre que queramos...
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