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Hoy te puedo decir
que en el mundo en el que vives en realidad no se vive, sino que se hace
un burdo amago de vivir.
Hoy te puedo decir que aquellos que se hacen llamar a si mismos “gente
civilizada” son los que menos comprenden el valor de la verdadera
civilización.
Hoy te puedo decir que tu vida nunca se llenará de sombras si mantienes
siempre encendida la vela de la esperanza.
Hoy te puedo decir que el amor tal y como lo conocemos los humanos es
un deseo que a penas se asemeja al sentimiento real y que en los tiempos
que corren es muy fácil amar a alguien por fuera y más difícil
de lo que te piensas hacerlo por dentro.
Hoy te puedo decir que el orgullo sólo trae problemas y que tanto
pensar en tu ego acabará convirtiéndote en una farsa.
Hoy te puedo decir que la voluntad no sólo mueve montañas
sino que también puede salvar a alguien en un determinado momento
y te permite recorrer el sendero de la vida con esperanza, porque la voluntad
y la esperanza son dos compañeras que van cogidas de la mano casi
siempre.
Hoy te puedo decir que lo que significa para ti un plato de comida significa
para otros una esperanza de vida.
Hoy te puedo decir que si quieres ser feliz no debes esperar nada de ti
mismo sino que tienes que ser tú mismo.
Hoy te puedo decir que no siempre es bueno decir todo lo que piensas ni
pensar todo lo que dices.
Hoy te puedo decir que si quieres encontrar a Dios no lo debes buscar
en las cosas más grandes e impresionantes sino en las más
simples y sencillas de la vida: una sonrisa, un gesto de ánimo
o de cariño, un abrazo en el momento oportuno, un consejo bien
dado o una palabra bien dicha.
Hoy te puedo decir que sólo se vive una vez y no tendrás
la oportunidad de repetir la experiencia.
Hoy te puedo decir tantas cosas que probablemente sepas ya, que seguramente
no te interese ni escucharlas. Te podría decir muchas cosas más
sobre la realidad de este mundo, pero tú ya las sabes ¿verdad?
Lo único que falta es que todo lo que sabes de la realidad del
mundo en el que vivimos lo lleves a la práctica mientras caminas
por el sendero de la vida. Un abrazo y suerte amigo.
PD: Recuerda, se necesita una transfusión de esperanza y amor en
este mundo que está tan falto de fe. Ayuda a los demás a
ver a Dios en ti.
Santiago Ruiz Galacho
Colegio Los Olivos, Málaga
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