| Empeñarse
en vivir, empeñarse en morir... |
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Hay personas a las que les asalta este pensamiento ante determinadas situaciones personales o familiares... La salida es acabar con todo esto y por tanto, desaparecer de este mundo... Un mundo que se vuelve aterrador y amenazante... Un mundo en el que no hay sentido para explicar el vacío del hombre... Un mundo en el que no encuentro salidas en las que realizarme, ser feliz y llenar mi corazón... A muchas personas les invade ese tremendo sentimiento... Quiero dejar de vivir...; Quiero morirme... ¿Salida rápida...? ¿Salida cómoda...? ¿Salida fácil...? Personalmente pienso que ni es una salida a ningún lado... Ni tampoco es rápida, cómoda o fácil... Es más bien una puerta cerrada a la nada... La pregunta radical es interpelarse porqué sucede eso en nuestro mundo y porqué sucede con tanta frecuencia... Porqué la personas no quieren seguir viviendo... Porque las personas encuentran hastío en esta vida... Tal vez, ¿se hallan acabado las razones para la esperanza, para la vida, para la felicidad...? Y preguntarse implica responder... Implica dar una respuesta a toda esa situación... Implica no quedarse callado contemplando cada suceso como si a mí me diera lo mismo... Que duro resulta oír esta frase en labios de personas que quieres, a las que amas... Que duro resulta oír estas palabras en labios de personas con las que has compartido tanta vida... Y quieres gritarles... Gritarles con fuerza que la salida es la vida... Esa es la auténtica salida, la que tiene futuro, la que impulsa a caminar... La salida es vivir... Se trata de buscar sin cansancio ni desesperación las fuentes de la auténtica vida... Recuerdo esa película, que seguramente tantas veces hemos visto, Cadena Perpetua... Esas palabras del final... Empeñarse en morir o empeñarse en vivir... En eso consiste nuestra vida... Según la opción que tomemos acabaremos con salida o sin salida... Según por dónde queramos caminar encontraremos vida o encontraremos desesperación... Hoy más que nunca, todos los hombres y mujeres de nuestro mundo están buscando algo o a alguien (Alguien) que ofrezca vida y esperanza al corazón... Nuestro mundo está necesitado de esperanza y vida auténtica... Aquella que no se compra en rebajas, ni en el supermercado... Aquella que no se vende en el mercado ni en palabras vacías... Sino aquella que implica por nuestra parte dejar nuestra piel y nuestro corazón... Un auténtico compromiso cristiano supone no mirar con pena o resignación a nuestro mundo y a las personas que viven en él... No supone sentir lástima por las personas, sino estar con ellas... Abrirlas de nuevo a la vida que creen cerrada... Y esto sólo será posible si somos capaces de ser hombres y mujeres de vida... Si somos capaces de llenarnos de ella... Recuerdo todavía las palabras de Tomás a Jesús... Oye... amigo... Nos hablas de camino, de verdad, de vida, pero no sabemos el camino... ¿cuál es...? Y el mismo Jesús lo dijo y dio la clave... “Yo soy el camino y la verdad y la vida...” Llevemos ese Camino (JESÚS), esa Vida (JESÚS), esa Verdad (JESÚS) a los hombres de nuestro tiempo... Que lo descubran en sus carnes... Que lo vivan en sus entrañas... Un abrazo muy fuerte de Miguel Ángel y feliz día...
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