| La
lapidación |
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Esta mañana he abierto el correo y me he encontrado con varios e-mails que anunciaban que el Tribunal Supremo de Nigeria ha ratificado la sentencia a muerte por lapidación de Amina... Esta mujer de 31 años ha sido condenada a esta pena por adulterio... Será ejecutada en enero de 2004, una vez que su hija de 8 meses haya crecido... Cuando se conoció el veredicto, el público presente en la sala del Tribunal exclamó "Alá es grande" mientras la condenada rompía a llorar sosteniendo en sus brazos a su hija... Parece ser, según sus mismas declaraciones, que fue violada... El problema es que no puede demostrarlo... Por consiguiente, la única prueba es el embarazo, la niña y la consecuencia, la muerte a pedradas... Si se aplica la decisión del tribunal de justicia Amina Lawal sería la primera mujer nigeriana ejecutada por lapidación desde que se introdujo la sharía o código islámico en doce Estados del norte de Nigeria en los tres últimos años... Amina Lawal recibió condena el pasado 22 de marzo por adulterio al haber confesado que esperaba un tercer hijo estando divorciada. Según la sharía, también conocida como interpretación estricta de los preceptos legales del Corán , una mujer casada una primera vez, aunque se haya divorciado, comete adulterio si mantiene relaciones sexuales sin haberse casado de nuevo, y en este caso el embarazo es la única prueba necesaria... La realidad de todo esto es la inhumanidad que preside nuestro mundo... Un mundo que denominamos más avanzado, más moderno, más humano... Pero uno llega a pensar y constatar que sólo son palabras bonitas que decoran un escenario irreal... Palabras agradables que no dicen lo que es la realidad... Ninguna regla, ni ley, tradición, costumbre, ni nada puede ir contra el hombre... La leyes se han hecho para el hombre y no el hombre para las leyes... Estas han de ayudar a vivir mejor y más la vida cuando hay abusos, pero en ningún caso utilizarlas para machacar la dignidad humana o a las mismas personas... Cuando llegamos al fanatismo, al fundamentalismo en nuestras afirmaciones, en la vivencia de la fe, en la aplicación de los Libros Sagrados caemos indudablemente en la inhumanidad... Ahí ya no está Dios... Está el hombre con ansias de quitarle el puesto a Dios... De sentarse en su silla y juzgar despiadadamente a sus seres semejantes... Es indignante que tengamos que oír, escuchar y asistir a ejecuciones de seres humanos en nombre de leyes divinas... Cuando, vuelvo a repetir, la ley se hizo para el hombre y no el hombre para la ley... Es indigante presenciar en nuestro siglo lapidaciones, amputaciones de miembros (manos, piernas...), ablaciones (mutilaciones genitales femeninas), etc... Es indignante... Y silenciar todos estos hechos es silenciar a Dios... Es hacernos cómplices de muerte, hacedores de muerte, ejecutores de muerte... El Corán, libro sagrado al que tengo mucho respeto, no dice estas cosas... Hay un versículo en el Corán que dice: “Incluso si han cometido un adulterio, si se arrepienten, perdonadlos”... Éste versículo me recuerda al texto evangélico en el que los judíos presentan a Jesús una mujer sorprendida en fragante adulterio... Los judíos le dicen a Jesús que la ley manda apedrearla... Y le preguntan: “¿Qué dices tú?” Y Jesús con toda la fuerza del mundo sentencia: “El que esté libre de pecado que lance la primera piedra”... Empezando por los más viejos y acabando por los más jóvenes se fueron escabuyendo uno por uno... Jesús le dice a la mujer: ¿Nadie te ha condenado...? Nadie, Señor, responde ella... Pues yo tampoco te condeno. Vete y no vuelvas a pecar... Esta es la auténtica misericordia divina... Aquella que está con las personas, que da nuevas oportunidades, que da vida, que hace renacer la esperanza y la alegría en los corazones... Aquella que no condena, sino que salva; aquella que cicatriza y cura las heridas... Aquella que nos hace descubrir el verdadero sentido de la vida... Atentar contra la persona humana es atentar contra la sharía, contra la Biblia, contra el Corán, contra cualquier libro sagrado... Es no haber entendido nada de lo que Dios ha querido comunicarnos... Es ponerse en el lugar de Dios, pero con corazón de hombre, de piedra... Tenemos que volver a recuperar en nuestros corazones los ojos de Dios... Aquellos que miran más allá de lo que vemos en apariencia... Todas las religiones, todos los hombres de cualquier raza o condición, de cualquier cultura o país, hemos de pensar más en las personas que en las leyes... Hemos de intentar comprender, amar, perdonar, porque ésta es la dinámica de Dios... Amnistía Internacional está luchando porque estos casos no se repitan... Te dejo la dirección por si quieres colaborar y firmar... Firma que significa la denuncia y la renuncia al silencio de todos estos casos extremos que nada tienen que ver con la intención y la voluntad de Dios... www.amnistiapornigeria.org... Quiero repetir que mi respeto por cualquier tradición religiosa o religión es total... No niego que busquemos a Dios, que anhelemos todos la experiencia de encuentro con Dios... Pero también afirmo que lo que Dios ha escrito a través de hombres, aquello que ha obrado en ellos y por ellos... Aquello que denominamos libros sagrados que en muchas de las tradiciones encontramos son el camino para llegar a Dios y no un cortapisas para degradar y oprimir al hombre... Cuando los usamos desde la vertiente fanática, fundamentalista, exclusivista, creo honrada y honestamente que ya no estamos dejando a Dios hablar, ni actuar, ni moverse... En esos casos habla el hombre queriendo hacer el papel de Dios... Queriendo ser Dios... Y ese no es nuestro papel... Hemos de dejarnos interrogar e interpelar por Dios y decir una palabra de Dios... Te deseo un feliz día y te envío un abrazo muy fuerte de Miguel Ángel...
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