¿Tiene ritmo tu vida...?


 

Plantearse la vida en serio no resulta tan fácil como en un primer momento puede parecer... Todos le echamos ganas, muchas ganas a nuestra vida... ¡Quién no!... Pero a veces los tiros nos salen por la culata... Y el problema es que nos da a nosotros... No sirve con echarle ganas sino saber en lo que estamos...

Nadie se quiere quedar para atrás... Hay que mantener el ritmo... Pero la cuestión es cómo mantener el ritmo... De qué forma y a qué precio... Pregúntante lo siguiente... ¿por dónde vas en tu vida? ¿quién te acompaña? ¿qué quieres conseguir? ¿cuál es tu camino? Plantéalo en serio porque te juegas la vida... Y cuando hablo de camino, hablo de tu vida, de tu ser feliz... Qué es lo que quieres que te haga feliz y porqué... Y qué haces para conseguirlo, cómo lo trabajas y cómo te trabajas...

Ya sé que son preguntas duras... Ya sé que son preguntas que van al centro de nuestra vida, que quieren dar en la diana de nuestro corazón, que quieren romper nuestros esquemas... Ya lo sé... Pero sino somos capaces de preguntarnos por nosotros mismos, ¿por quién vamos a preguntarnos o a quién vamos a preguntar...?

¡Que te duelen! Me alegro que te duelan y que te hagan llorar... Pero no llorar por llorar, para quedarse así tal y como estás... como siempre... Sino para que tome rumbo tu vida... Para que tenga un norte, un horizonte... Para que te mires al espejo y digas quiero caminar, quiero cambiar... Para que realmente llores un día de alegría... De esa que nadie te puede robar, ni quitar, ni apagar... De la buena...

Y a veces nos ocurre, y esto en ocasiones es lo fácil, que pasamos por la vida chupando del bote y sin dar ni chapa... Pero ¿qué sentido tiene todo eso...? ¿Qué sentido tiene vivir sin vivir...? Vivir muriendo... para nada, por nada, en nada...

Y ahí está... el camino, nuestra vida... Nos mira y nos interpela; nos interroga y nos impulsa a lanzarnos...

Hay personas que lo mantienen a duras penas y con el tiempo se dejan caer en las cunetas del camino... Tal vez esperando tiempos mejores... SON LOS CANSADOS, LOS SIN-ESPERANZA, LOS SIN-HORIZONTES EN SUS VIDAS...

Otros, en cambio, se lanzan tan deprisa que se agotan antes de tiempo... SON LOS QUE NO HAN MEDIDO LAS FUERZAS, LOS IMPRUDENTES...

Otros, los más lanzados se meten por cualquier lado... Intentan tomar atajos, la mayoría de los casos sin salida, que sólo les conducen a la desesperación, al dolor y a perderse y perder la vida... SON LOS PERDIDOS Y ABANDONADOS DE LA VIDA, LOS AUTOSUFICIENTES...

Muchos también no han iniciado el camino... Están ahí... mirándolo, contemplándolo, observándolo... Pero no se han lanzado... Tienen miedos (¿a lo desconocido?), dudas, problemas, circuntancias que le impiden arriesgar... Están ahí contemplando su vida... cómo pasan las horas, los días, los meses, los años... pero no dan nada de sí mismos... Ni tan siquiera el primer paso... El que le ponga en el camino... El que le haga valorar la vida, la propia y la de los demás... Nada de nada... SON LOS QUE NO ARRIESGAN, LOS MIEDOSOS A TODO Y A TODOS...

Y hay otros, que son capaces de saber cuál es el ritmo idóneo para su vida, cuándo tienen que apretar y cuándo tienen que reducir... De esta forma siempre caminan... Siempre caminan por el camino... Esto es importante, porque como ya he dicho antes, siempre hay listillos que se creen los mejores y se meten por cualquier lado... Sin embargo, estos siempre caminan... Una veces más despacio y otras con más rapidez... Pero siempre caminan... Y ya sabéis lo que dice el dicho... CAMINAR ES LLEGAR...

Y todos necesitamos de ese caminar, de ese crecer, de ese alimentarnos... Todos necesitamos llenar nuestra vida de cosas ricas y buenas... Igual que cuando andamos sedientos y buscamos un vaso de agua o hambrientos y buscamos un trozo de pan... Las necesidades físicas las abastecemos bien... Sin embargo, cuando necesitamos vidilla, ¿dónde buscamos, si es que buscamos...? Cuando nuestro corazón está hambriento de vida y de amor, ¿qué hacemos por calmar su angustia...? A veces nada... Simplemente nos lo comemos nosotros solitos y pensamos que ya pasará... ¿Y qué ocurre? Que nuestro corazoncito se va desnutriendo cada día más...

Pasad todos y todas una muy feliz jornad y un feliz fin de semana desde la alegría, desde la vida, desde el caminar, desde Dios...

Un abrazo de Miguel Ángel...