| Las
tres puesrtas |
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Un joven discípulo
dijo a un sabio filósofo: -Espera, le interrumpió
el filósofo, ¿Qué
tres puertas? -preguntó el joven. La primera es la VERDAD.
-Al menos lo habrás
hecho pasar por la segunda puerta, la BONDAD. - Y la última
puerta es la NECESIDAD. -Entonces, dijo el
sabio sonriendo: ¡QUÉ
BUENO SERÍA... PENSAR SIEMPRE EN LAS TRES PUERTAS... Tres puertas para abrir nuestra mañana, nuestra tarde, nuestra noche... Tres puertas para abrir cada día nuestra vida... Sin miedos..., sin refugios... Todos somos muy dados a hablar... ¡a hablar...! sobre los demás... ¡Mira éste, hace esto!..., ¡Mira aquel, hace lo otro!... Intentemos que nuestra palabras no sean hirientes para nadie... Busquemos lo bueno, lo verdadero y lo necesario para los demás... ¡Sabéis...! Esto me recuerda al evangelio de hoy (Marcos 2,23-28)... Los discípulos de Jesús iban arrancando espigas... en sábado... Los hombres tenían hambre... y necesitan alimentarse... Lo primero que ven... espigas... Pero..., siempre hay alguien que está al acecho... como lobo ávido de presa... ¡Os lo imagináis...! Sí, los fariseos... Allí estaban, siguiendo a Jesús y a sus discípulos... Se ve que no habían oído hablar de las tres puertas... por que inmediatamente van a por su presa... Pero..., no penséis que buscando lo bueno, lo verdadero y lo necesario... ¡No...! Pensarían: "Esta es la nuestra, aquí le pillamos...", "¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?..." ¿Mande...? Jesús los calla..., su respuesta es definitiva... "El sábado se hizo para el hombre, y no el hombre para el sábado"... Volved a por otra... Me los imagino marchando cabizbajos..., con su montón de leyes a cuestas..., con sus costumbres legalistas en los bolsillos... Quisieron pillar a Jesús y... se pillaron ellos... no precisamente las manos... sino su corazón... sus malos sentimientos... Pero ya sabemos que Dios siempre se nos escapa... No lo podemos atar... No ha venido para jugar con nosotros..., sino a llenar nuestro corazón... La persona siempre está por encima en el corazón de Dios... Cosa que no ocurre en los hombres... Pensamos más en las estructuras..., en la costumbres..., en lo que se ha hecho y cómo se ha hecho..., que en lo que tenemos por delante..., que en como poder ser nuevos, creativos, originales... Tenemos la posibilidad
de abrir las tres puertas... siempre que tengamos delante a una persona...
De nosotros depende que se mantengan abiertas o permanezcan cerradas en
nuestra vida... Un abrazo muy fuerte para todos de Miguel Ángel.
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