¡Ganemos juntos...!

 

¡Buenos días...! Espero que el fin de semana haya ido genial... Disfrutando de los demás, de las cosas buenas y de las maravillas que todos los días se presentan ante nosotros...

Hoy Jesús en el evangelio nos habla de signos... Sí, los fariseos exigían signos por parte de Jesús... Querían ponerlo a prueba como si fuese un bufón del tres al cuarto... Y Jesús no entra en esos juegos... El signo es lo que el hombre es capaz de entregar, de dar por el otro en todo momento...

Quisiera contaros una historia real que sucedió en unos juegos paraolímpicos... Ahí tenemos un signo para nosotros y nuestra sociedad... Estamos para ayudar a los demás, para compartir nuestra vida con los otros...

Hace algunos años, en los paraolímpicos infantiles de Seattle, nueve concursantes, todos con alguna discapacidad física o mental, se reunieron en la línea de salida para correr los 100 metros planos.

Al sonido del disparo todos salieron, no exactamente como bólidos, pero con gran entusiasmo de participar en la carrera, llegar a la meta y ganar.

Todos, es decir, menos uno, que tropezó en el asfalto, dio dos maromas y empezó a llorar. Los otros ocho oyeron al niño llorar, disminuyeron la velocidad y voltearon hacia atrás. Todos dieron la vuelta y regresaron, ... todos.

Una niña con síndrome de Down se agacho, le dio un beso en la herida y le dijo "Eso te lo va a curar". Entonces, los nueve se agarraron de las manos y juntos caminaron hasta la meta.

Todos en el estadio se pusieron de pie, las porras y aplausos duraron varios minutos. La gente que estuvo presente aun cuenta la historia. ¿Por que? Porque dentro de nosotros sabemos una cosa: Lo importante en esta vida va mas allá de ganar nosotros mismos. Lo importante en esta vida es ayudar a ganar a otros, aun cuando esto signifique tener que disminuir la velocidad o cambiar el rumbo.

Feliz día y que siempre recordemos que ayudar a los demás a ganar, a ser felices ha de ser una tarea de cada día, porque en ella construiremos nuestra propia felicidad...

Un beso de Miguel Ángel...