Amar y ser amado...

 

Y escuchar que te quieren cuando dices "te quiero"...
Y sentir que eres alguien (¡que eres alguien!) para alguien...
Aunque el resto del mundo ni siquiera te mire...

El amor es tanto que sin amor no hay nada...
Que el amor te encamina a buscar otros ámbitos...
Donde otras voces cantan canciones de otra clase...
Quizás algo confuso...
Tal vez, un poco extraño...

"AMAR Y SER AMADO"...

Todos hemos vivido..., experimentado..., esa experiencia que transforma nuestra existencia..., el amor... Donde su única medida, es la medida del amor, del darse gratuitamente... Buscamos esa tierra..., la tierra del amor... La tierra donde se hacen realidad las aspiraciones más profundas del hombre... Pero, para llegar a esta tierra hemos de pasar por la tierra del dolor..., tan unido al amor... "Las personas que sufren no solamente protestan en contra de su destino. Sienten el dolor porque aman la vida, y están vivos porque afirman la vida. Cuando alguien ya no ama la vida de los demás ni la suya propia, se torna apático y ya no siente el dolor. La vida y la muerte le son indiferentes. Pero cuanto más ama alguien, más vulnerable es. El amor a la vida le da la capacidad de ser feliz. El mismo amor a la vida lo hace pasible. Cuanto más puede alguien alegrarse, más capaz es de sufrir y apenarse. Ésa es la dialéctica de la vida humana: el amor vivifica la vida pero hace que los seres humanos seamos mortales".

¿Dónde está mi corazón? ¿dónde está mi amor? ¿en qué lo busco?... Preguntas que todos hemos de hacernos al despertar... ¿Por qué?... Nos jugamos en ellas nuestra vida..., nuestra felicidad... La tierra del amor nos espera... Recorramos el camino..., ese camino que hizo Jesús..., por puro amor...

El camino del Dios del amor..., del Dios que entregó lo que más amaba, su Hijo, por amor..., por mi amor..., por tu amor..., por nuestro amor..., por vuestro amor..., por el amor de una humanidad, sus hijos..., cada uno de nosotros...

Os deseo un feliz fin de semana a todos... El lunes de nuevo estaremos aquí.., en el ordenador..., aunque en el corazón lo importante es llevarnos y recordarnos todos los días... Desde aquí el recuerdo más fuerte y fraterno...

"No busques qué dar... date a ti mismo"...