| |
Este domingo, día
26 de enero celebramos la Jornada de la Infancia Misionera... El lema
de este año es "COMPARTE LOS FRUTOS DE LA PAZ"... Compartir,
ayudar, perdonar, paz, amor..., son palabras que han de hacerse habituales
no tanto en nuestro vocabulario..., cuanto en nuestra vida, en el hacer
de cada día...
¿Acaso no tiene todavía demasiadas sombras de muerte este
mundo nuestro que todavía gasta 700 mil millones de euros anuales
en armamentos, 36 mil millones en drogas, 94 mil millones en alcohol sólo
en Europa, 18 mil millones de euros en perfumes y cosméticos en
EE.UU y Europa.... mientras que, por ejemplo, 1.300 millones de personas
tienen que vivir con menos de un euro por día?...
Como en toda casa se cuecen habas..., el problema de estos datos es que
siempre los sufren los más débiles, los pobres, los marginados,
los sin voz de nuestro mundo... y especialmente..., los niños...
Nosotros no podemos cruzarnos de brazos ante tanto desastre, ante tanta
injusticia... ELLOS PIDEN NUESTRA SOLIDARIDAD...
Si nosotros apoyamos y colaboramos en esta misión, en esta obra
los beneficiados son más de 20 millones de chicas/os en todo el
mundo... Niños/as que sufren hambre, enfermedad, explotación
laboral, que son víctimas de la guerra o el sida, que viven en
la calle... Nuestras aportaciones contribuyen a mantener más de
15.000 escuelas maternales, 2.800 orfanatos, 2.100 hospitales...
"Buscando la paz..."
Había una vez un rey que ofreció un gran premio a aquel
artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas
intentaron. El rey observó y admiró todas las pinturas,
pero solamente hubieron dos que a el realmente le gustaron y tuvo que
escoger entre ellas.
La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto
donde se reflejaban unas placidas montañas que lo rodeaban. Sobre
estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos
quienes miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.
La segunda pintura también tenia montañas. Pero estas eran
escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del
cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña
abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto
no se revelaba para nada pacífico.
Pero cuando el Rey observo cuidadosamente, el miró tras la cascada
un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto
se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta
caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en
medio de su nido...
¿Paz perfecta...? ¿Cuál crees que fue la pintura
ganadora? El Rey escogió la segunda. ¿Sabes porqué?
"Porque," explicaba el Rey, "Paz no significa estar en
un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz
significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos
calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado
de la paz."
¿Y tú...? ya sabes QUIEN te da la verdadera paz del corazón?...
|