Antes de darte..., llénate...

 

¡Buenos días! De nuevo vuelvo al ordenador para escribir..., para compartir... Un día más..., aquí me encuentro...

Allí, estuve de convivencias en Palencia con los de 3º de la ESO... La verdad, es que ahora a los chavales les cuesta entrar en las cosas, actividades...: pensar sobre ellos mismos, compartir, escucharse, respetar, etc, etc, etc... Han sido intensas..., aunque uno siempre anhela un poco más... Pero lo importante es sembrar... Como me dijo hace tiempo una catequista... "sembrar buena semilla, no cualquiera"...

Después me he ido yo... Sí..., por eso lo del título... "antes de darte..., llénate..." He querido tener una experiencia de silencio, de tranquilidad, de reflexión personal... Una especie de retiro para hablar..., para hablar con el corazón... Para tomarlo en las manos y preguntarle..., Oye, amigo, compañero de fatigas, de amores y desamores..., ¿cómo te encuentras? ¿estás a gusto? ¿estás bien? ¿Te duele algo? ¿estás dolido? ¿estás feliz, alegre, contento con lo que vives? ¿estás en paz?...

Sí..., he tenido el privilegio, la oportunidad de meterme de lleno en mi vida y poder tomarle el pulso... Saber cómo se encuentra... Esto es necesario... La vida va muy rápida, muy por la superficie... Y nosotros, los hombres necesitamos tener profundidad para crecer... Exacto..., como ese árbol que hunde primero sus raíces en la tierra y ahonda en ella, para que luego sus ramas, sus frutos sean buenos, fuertes y saludables...

La vida se ha de revisar constantemente... Cuando la dejamos de lado, cuando no nos preocupamos..., llega un momento, por desgracia, en el que todo duele... Duele el vivir, por no habernos preocupado por nuestra vida; duele el soñar, porque no esperamos nada; duele el respirar porque todo aire se vuelve una carga contaminada; duele lo que haces porque no le encuentras sentido; duele, duele, duele...

Es cierto que no es fácil pararse, detenerse y poner tu vida en paños menores... Observar la cantidad de errores que has cometido, los posibles daños que has ocasionado, el no haberte perdonado a ti mismo en ciertas ocasiones... Pero es una experiencia que todos hemos de tener... Os animo a dejar que vuestra vida hable... Dejar que os diga cómo estáis, cómo os encontráis... Buscad tiempos para pensar..., para poner en orden nuestros corazones... Uno viene renovado, tranquilo, con más ganas de trabajar y de luchar...

Y al final de todo eso, ÉL... Ese ALGUIEN que siempre nos mira con ternura, cariño, amor, misericordia, más del que nosotros nos miramos a nosotros mismos... Él que es el que nos reconcilia, perdona y ama más de lo que nosotros nos queremos, perdonamos o amamos...

Que tengáis todos una buena jornada... Mucho ánimo para todos los que en estos días tenéis los exámenes... Son importantes, sin ninguna duda..., pero hay otros exámenes, los del día a día, que son más importantes... No nos olvidemos de ellos... En ellos nos jugamos nuestra felicidad... Aquí seguimos..., creciendo, viviendo, dándonos, llenándonos...

Un abrazo muy fuerte para todos... de Miguel Ángel...

PD.- Os envío un pequeño relato que puede ayudaros a entender, vivir y reflexionar más y mejor nuestra vida como compartir... Chao....


COMPARTAMOS LA LUZ
Hu-Song, filosofo de Oriente, contó a sus discípulos la siguiente historia:
"... Varios hombres habían quedado encerrados por error en una oscura caverna donde no podían ver casi nada . Pasó algún tiempo, y uno de ellos logró encender una pequeña tea. Pero la luz que daba era tan escasa que aun así no se podía ver nada... Al hombre, sin embargo, se le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los demás prendieran su propia tea y así, compartiendo la llama con todos, la caverna se iluminó".
Uno de los discípulos preguntó a Hu-Song:
¿Qué nos enseña, maestro, este relato?
Y Hu-Song contestó:
Nos enseña que nuestra luz sigue siendo oscuridad si no la compartimos con el prójimo. Y también nos dice..., que el compartir nuestra luz no la desvanece, sino que por el contrario la hace crecer.
"El compartir nos enriquece en lugar de hacernos más pobres". "Los momentos más felices son aquellos que hemos podido compartir"... Que Dios nos dé siempre la luz para iluminar a todos los que pasen por nuestro lado..., y dejarnos iluminar cuando nosotros necesitemos de luz...
La verdadera amistad... Es flor, que se siembra con honestidad, se riega con afecto y crece a la luz de la comprensión. Si una vela enciende a otra, y así a otra..., pueden llegar a brillar miles de ellas.
De igual modo si iluminas tu corazón con amor, puede que ilumines a otro corazón, así se pueden llegar a iluminar a miles de corazones con amor.