"Tu Dios te deja ver a Dios"...

 

Es buena.... eh!... Pues esta mañana me he topado con ella... Sí, me he dado con todas mis narices con la frasecita... Estaba leyendo una revista... y de repente... al pasar una hoja me topo con esta frase en medio de toda una página en blanco... Y..., he pensado..., ¿a qué viene esto...? Pero ya sabéis que todo da para reflexionar un poquito... Y claro, me ha hecho pararme... He movido la revista en varias direcciones buscando algo..., pero la frase y la página seguían igual...

Y así..., como si fuese un estornudo..., mejor varios..., me han comenzado a salir interrogantes... Sí, chaval..., preguntas de esas sobre la identidad, el ser, la vida...

¿Quién es mi Dios?...
Ese Dios/dios..., ¿lo he creado yo? ¿es solo mío?... pero, ¿qué Dios/dios?
Ese Dios mío..., ¿me deja ver a Dios?...
¿De qué Dios habla..., de qué dios habla...?

Como los niños pequeños he comenzado a jugar con las palabras... Dios-dios..., dios-Dios..., Dios-Dios..., dios-dios... Mayúsculas..., minúsculas..., y otra cosa... ¿No le faltarán interrogantes a la frase?... El caso es que no llevaba ninguno... Estaba así de seca..., de directa..., de radical... "Tu Dios te deja ver a Dios"...

Espero que me perdonéis que comience a juguetear con las palabras y que me invente nuevas frases... Ya sabéis..., a los niños nos gusta tocarlo todo, babosearlo todo...

dios-Dios... ¿Se referirá el primer Dios del que habla al dios que todos nos hacemos? Esos diocesillos pequeñitos, pero que atraen la leche... fama, poder, placer, gloria, reconocimiento, protagonismo... ¡Anda...!, ¡que a todos nos bulle el corazón cuando los oímos...! Sentimos como un escalofrío por el cuerpecillo que se nos queda la carne de gallina... Así..., es difícil... "Tu dios no deja ver a tu Dios"... Tu corazón está lleno de dios, pero no de Dios...

Dios-dios... Tal vez..., el primer Dios esté escrito bien y el segundo haya querido que fuese con minúscula..., por lo de los amanuenses... ¡También tienen derecho a equivocarse...! Si fuese así... "Tu Dios desenmascara (ve, pone al descubierto) a tu dios"... Ciertamente que Dios..., protesta contra esa falsa vanidad de vida... El Dios, con mayúsculas, deja en paños menores al dios con minúsculas...

dios-dios... "Tu dios te deja ver a dios"... ¡Claro!... Así yo también... Es lo único que ve, lo único que mira... Más ambición..., más poder..., más fama..., más dinero..., más de todo..., de todo dios... aun a costa de los demás... Mucho diosecillo suelto por la vida..., mucho idolillo del que hacemos el centro de nuestra vida... Y no me refiero ya a cosas que en definitiva todos vemos... También esos diocesillos que nos hacen más egoístas... no perder nuestro tiempo por los demás..., no escuchar a los otros..., que nadie me moleste...

Dios-Dios... ¡Llegamos a la nuestra!... Os veía impacientes... "Tu Dios te deja ver a Dios"... Dios rompe todas las falsas imágenes de Él, para que te adentres en lo real, en lo verdadero, en Dios... Dios quiere ser conocido, vivido y celebrado por ti... Te abre más los ojos... Sí, pero tranquilo..., que no te los va a sacar... Sino que te van a hacer chiribitas... Profundizar en Dios es crecer en Dios... Como dice san Agustín... "Amas la tierra... eres tierra..., amas a dios... eres dios; AMAS A DIOS... ERES DIOS..."

Espero que no se os haya embotado la cabeza con tanta frasecita o no haber provocado un cacao mental con estos juegos de palabra... ¿Lo pilláis?... Pues..., a por Dios...

Un abrazo muy fuerte de Miguel Ángel y feliz día para todos lleno de Dios...