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"Cuando yo
la conocí tenía 16 años. Fuimos presentados en una
fiesta por un pibe que se decía mi amigo. Fue un amor a primera
vista. Ella me enloquecía. Nuestro amor llegó a un punto
que ya no conseguía vivir sin ella. Pero era un amor prohibido.
Mis padres no la aceptaron. Fui reprendido en la escuela y pasamos a encontrarnos
a escondidas. Pero ahí no aguante más: quedé loco.
Yo la quería pero no la tenía. Ya no podía permitir
que me apartaran de ella. Yo la amaba. Choqué con el coche. Rompí
todos los muebles de casa y casi maté a mi hermana. Estaba loco.
Precisaba de ella. Hoy tengo 39 años. Estoy internado en un hospital.
Soy inútil y voy a morir..., abandonado por mis padres, por mis
amigos y por ella. Su nombre Cocaína. A ella le debo mi amor, mi
vida, mi destrucción y mi muerte".
Hay muchas drogas en nuestra vida... Drogas que matan, que estropean,
que destruyen... Drogas que nos hacen inhumanos, frágiles. Drogas
que llevan a mundos irreales y complicados... Algunas veces nos volvemos
locos por cosas que al final nos dejan vacíos, nos dejan tristes
y sobre todo, nos quitan la vida. ¿Qué haces tú por
dar vida a los demás? ¿qué haces por cuidar tu propia
vida?...
Piensa en las drogas que te atan, que te atenazan, que no te dejan ser
persona... Piensa para eliminarlas de tu vida, para romper con ellas...
Piensa y di: NO... No a la inhumanidad, no a la degradación, no
a la infelicidad, no a las cadenas, no a vivir sin sentido, no a la muerte...
No se si habéis sentido la presencia de una persona, que por desgracia
de la vida, ha caído en el mundo de la droga... Yo he tenido la
experiencia... Y en esos momentos quise no mirarle, apartar la vista,
gritarle, decirle que era...; pero no pude y tampoco debía hacerlo...
Lo escuché, lo mimé y lo amé... Lo amé encerrado
en un dolor trágico... Lo amé porque necesitaba ser amado,
necesitaba que alguien le acompañase... Necesitaba un corazón
y unas manos lo suficientemente abiertas como para lanzarse hacia ellas...
Lo fácil hubiese
sido echar a correr, no complicarse la vida... Pero qué sentido
tiene pasar por este mundo de esa forma... Sin mirar lo más hermoso
que tenemos en la tierra: a las personas... Qué sentido tiene escaquearse
de los problemas, los tuyos y los de los demás...
Después de
ese encuentro estuve conmocionado unas semanas... Recuerdo que escribí
un artículo dedicado a esa persona... Recuerdo que rompió
mis esquemas, mis prejuicios, mis proyectos... Quedé tan tocado
que su rostro se fijó en mi corazón como algo normal...
Pertenecía a mí...
Han pasado nueve
años después de ese encuentro..., y de nuevo hoy ha vuelto
a mi cabeza y a mi corazón su presencia... No he olvidado y creo
que no debo olvidar, porque muchos más vendrán a mi vida...,
porque muchos han vuelto a mi vida... Muchos hijos de Dios de nuevo pidiendo
cariño... Y no puedo negarlo, no puedo sentirme ajeno a esa realidad...,
porque yo podía estar en su situación... Y entonces, ¿qué?...
Soy afortunado por
tener lo que tengo: educación, familia, amigos, etc; pero eso no
ha de ser mi satisfacción. No debo ni puedo conformarme con eso...
En mi corazón sonaron de nuevo las palabras de Jesús...
Dichosos los drogadictos, los sidosos, las prostitutas, los débiles,
los marginados, los pobres, porque vuestro es el Reino de los Cielos;
porque vosotros fuisteis rechazados en mi nombre...
Feliz jornada y fin de semana... Miguel Ángel...
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