¡Ama...!

 


¡Ama...!

¿Cómo va todo...? Espero que muy bien... Hace unos días me enviaron este bello relato... Bello, porque es real y bello, porque ayuda a pensar la vida en categorías distintas a las que estamos acostumbrados...

El amor como convicción de vida..., el amor como motor de vida... Leed de nuevo (cuando tengáis tiempo) la 1ª Carta a los Corintios 13... Ya sabéis... La que habla del amor auténtico. Aquel que se basa (con lo que significa esta palabra, basar, cimentar) en Dios... Y si queréis llegar un poco más lejos, cambiad la palabra amor (en ese texto de Corintios) por Dios... Ese es Dios, ese es el Amor...

Gracias especiales a Roberto por enviarme esta reflexión... Y gracias a todos los que mandáis vuestras sugerencias y experiencias... A veces se me acumulan en el correo... Pero es fantástico sentir que todos estamos en el mismo barco... el de darnos a nosotros mismos... Que hay tanta vida naciendo en cada rincón del mundo... Que hay tanta lucha callada y silenciosa que está cambiando a las personas...

Un esposo fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no amaba más a su esposa y que estaba pensando en separarse. El sabio lo escuchó, le miró a los ojos y solamente le dijo una palabra:
- Ámala y se calló.
- Pero, ¡ya no siento nada por ella! le dijo el esposo
- Ámala, le dijo nuevamente el sabio.

Delante del desconcierto del esposo, después de un breve silencio, el sabio le dijo lo siguiente:
"Amar es una decisión, no un sentimiento. Amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor. El amor es un ejercicio de jardinería: arranca lo que hace mal, prepara el terreno, siembra, se paciente, riega y cuida. Estate preparado porque habrá plagas, sequía o exceso de lluvias, pero no abandones tu jardín. Ama a tu pareja, o sea, acéptala, valórala, respétala, dele cariño y ternura, admírela, compréndala. Sólo eso. ¡Ama!

La inteligencia sin amor te hace perverso.
La justicia sin amor te hace implacable.
La diplomacia sin amor te hace hipócrita.
El éxito sin amor te hace arrogante.
La riqueza sin amor te hace avaro.
La docilidad sin amor te hace servil.
La pobreza sin amor te hace orgulloso.
La belleza sin amor te hace ridículo.
La autoridad sin amor te hace tirano.
El trabajo sin amor te hace esclavo.
La simplicidad sin amor te deprecia.
La oración sin amor te hace introvertido.
La ley sin amor te esclaviza.
La política sin amor te vuelve egoísta.
La fe sin amor te vuelve fanático.
La cruz sin amor se convierte en tortura.
La vida sin amor no tiene sentido.

Feliz día para todas/os...
Un abrazo muy fuerte desde el cariño y desde el corazón de Miguel Ángel...